Si eres una persona bohemia, amante del arte y de lo hecho a mano, de seguro te sentirás muy atraído por las artesanías que se exhiben, por lo general, en sitios turísticos.

Cuando hablamos de artesanías no solo nos referimos a las figuras hechas con cerámica. Dentro de esta categoría puedes encontrar mucha variedad. Por ejemplo, las piezas de ropa hechas a mano, objetos indígenas y la bisutería.

Incluso, solemos darle un valor especial a aquello que otros han elaborado con sus propias manos. Así no estén bien acabadas del todo, lo que apreciamos es el tiempo y la dedicación que otros han invertido para producir una pieza única.

Este es el caso de los objetos con tejido macramé, ¿has escuchado hablar sobre este tejido? Tal vez sí, solo a los artistas que venden sus piezas en plazas de mercado público. Pero, ¿alguna vez te has preguntado si puedes llegar a tejer una tu mismo?

Por más complejo que pueda parecerte, otros también aprendieron desde cero. Además, la práctica es lo que hace al maestro. Si le pones entusiasmo y te aplicas a la tarea, de seguro en un abrir y cerrar de ojos ya serás considerado todo un artesano.

¿Te gustaría crear tus propias piezas, lucirlas y, por qué no, comercializar con ellas?… Quizás hasta ahora habías subestimado la cantidad de dinero que puedes llegar a conseguir trabajando desde la comodidad de tu casa.

No tienes que invertir demasiado tiempo ni recursos, ya que el macramé tiene varios estilos. Podrías comenzar desde lo más básico e irlo diversificando, si lo que quieres es ser original. Pero si eres de las personas que le gustan los retos, entonces puedes ir incrementando la dificultad y llegar a ser un verdadero artista.

Cómo tejer macramé, iniciemos esta nueva aventura.

Instrucciones para tejer macramé

El macramé es un arte que tiene muchos años y que ha pasado por muchas culturas, algunas de las cuales lo utilizaban para decorar las cortinas o muebles de su casa, mientras que otros optaban por emplearlo para decorar su ropa.

Esta técnica consiste en tejer y trenzar hilos a través de diferentes nudos que forman un patrón valiéndote de las manos. Hasta este punto podría parecerte que se trata de pan comido. Sin embargo, el grado de dificultad aumenta cuando los patrones son más intrincados.

Pero no te desanimes. El día de hoy te estaremos dando instrucciones sencillas para que puedas tejer pulseras macramé con nudo plano o cuadrado, como también se le llama. Este nudo puede ser muy versátil, por ello si aprendes bien la técnica, puede servirte como base para idear nuevos diseños. Comencemos…

Corta 60 centímetros del hilo que más te guste. Puedes usar cola de ratón, piel de serpiente o cualquier otro que sea de tu preferencia. Luego, corta otra tira pero ahora de unos 200 centímetros de largo.

Después que tengas cortadas ambas tiras, dóblalas por la mitad formando una especie de bucle u óvalo. Únelos haciendo un nudo sencillo con un espacio de unos dos centímetros de la punta hacia abajo.

Toma en cuenta que a la hora de tejer, los dos hilos cortos deben quedar por dentro, mientras que los dos largos van por fuera. Toma el hilo largo del lado izquierdo y pásalo por encima de los dos hilos cortos, los cuales llamaremos Guías.

Cuando los hayas pasado, notarás que formarán una especie de P. toma el hilo de la derecha y colócalo encima del hilo que acabas de cruzar. Toma la punta de ese mismo hilo y pásala por debajo de la guía, de modo que salga por el otro extremo y aprieta suavemente.

Ahora, tendrás que repetir el procedimiento del otro lado y así sucesivamente hasta terminar el tejido por completo, ya solo queda que le coloques un broche y una argolla en el otro extremo para poder usarla. Aunque si lo prefieres más artesanal, puedes hacer un pequeño lazo usando la orejita que te quedó arriba y las tiras que te sobraron de la guía.

Este tejido puede servirte para hacer otras variantes de pulseras macramé como la del nudo torcido.

Por otra parte, tal vez te estés preguntando cuáles son los materiales que necesitas para poder hacer una pulsera con tejido macramé. No te preocupes por ello, ya que ahora mismo te estaremos especificando las cosas que necesitas a fin de que puedas poner manos a la obra y lucir tus creaciones. Presta mucha atención para ver qué cosas tienes en casa.

¿Que necesitas para tejer macramé?

Para comenzar tu negocio no necesitas demasiadas cosas. A medida que te vayan surgiendo ideas y ganando clientes, podrás incrementar tu capital comprando variedad de colores y texturas para tus tejidos.

Bastará con que compres hilo negro, que es el de mayor demanda, y otro del color que prefieras. Si no eres muy bueno calculando, será indispensable para ti contar con una cinta métrica. Por lo general en casa contamos con una, en especial si aún vives con tus padres.

A fin de poder trabajar con mayor comodidad, puedes ubicar una tabla con gancho. Te será de mucha ayuda, ya que bastará con que fijes los hilos en la tabla para que puedas tejes sin temor de que se rueden los hilos o se desajunten.

También, si lo prefieres, puedes usar un poco de cinta adhesiva para fijar las cuerdas guías y así evitar que se muevan. Por otra parte, también necesitarás un encendedor y una tijera, ¿para qué?… Obviamente, la tijera para cortar el hilo y el encendedor para quemar las puntas.

Si no quemas las puntas de los hilos, será mucho más difícil tejer los nudos. Incluso, corremos el riesgo de que se deshilache y perdamos el material. Así que es mejor prevenir que lamentar. Al fin y al cabo, esas son cosas que tenemos en nuestra casa y que no representarán un gasto adicional.

Puesto que se trata de una técnica completamente nueva para ti, necesitarás tiempo y mucha paciencia para dominarla a la perfección. Puede que al principio las cosas no te salgan bien o quizás no llenen tus expectativas. Sin embargo, no debes darte por vencido.

Intenta una y otra vez, recuerda que la práctica hace al maestro. Aun cuando no tengas encargos, practica, practica y vuelve a practicar.

Consejos para tejer macramé

Uno de los consejos más importantes que podemos darte, a la hora de tejer macramé, es que busques un lugar tranquilo y que, preferiblemente, lo hagas sobre una mesa. De ese modo tendrás más comodidad a la hora de trabajar y podrás vigilar tu postura.

Lo decimos porque realizar tareas manuales repetitivas, como esta, puede causar molestias en la espalda pero esto se debe a la mala postura que solemos adoptar. Si trabajas en una silla que tenga espaldar, terminarás menos agotado.

Por otra parte, trata de concentrarte. Es fácil perder la secuencia del tejido y, cuando menos lo esperes, el patrón se habrá alterado y te tocará deshacer lo que tejiste. Es decir, habrá sido tiempo perdido.

A medida que vayas ganando experiencia, aumenta la dificultad de los tejidos. Mientras más complejo sea el tejido macramé, más llamará la atención. Recuerda que no solo puedes usarlos como accesorios, también te serán de utilidad para decorar algunas de tus prendas de vestir o hasta manteles, cortinas y almohadones.

Si usas anteojos, trabaja con ellos. De lo contrario, tu vista podría sufrir mayor daño. Si tienes una visión perfecta, no te confíes. Trabaja donde haya una buena iluminación o preferiblemente en el día para evitar forzar tu vista.

Puedes llegar a disfrutar mucho de lo que haces. Las actividades manuales son una fuente de liberadora del estrés y la tensión del día a día. Por ello, no te quedes con las ganas, aprende a realizar tejidos macramé.

 

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