Cómo hacer punto de cruz

Dicen que el tiempo es oro, y realmente es así. Muchas veces, a duras penas, tenemos tiempo para comer y dormir. Quienes trabajan o estudian tienen el tiempo muy limitado, y ni hablar de aquellos que realizan ambas actividades a la par.

Para ellos el tiempo es en realidad un tesoro. Quisieran tener más oportunidades de compartir con su familia, salir de compras o tener algún pasatiempo.

Sin embargo, está la otra cara de la moneda, aquellas personas que tienen mucho tiempo extra. No porque lo quieran así, sino porque el sistema los lleva a esa condición, como por ejemplo, las personas de la tercera edad.

Pero, ¿qué hacer en ese tiempo de ocio? Lo mejor que se puede hacer es invertirlo realizando diferentes tipos de actividades. Esto los ayudará a asentirse útiles y evitará que sean presas de enfermedades como el Alzheimer.

¿Qué actividades puedes llevar a cabo?… ¿Qué tal aquellas que te permiten desarrollar nuevas habilidades, como por ejemplo, tejer a punto cruz? Esta es una actividad más sencilla de lo que parece.

Al principio podría parecerte que no es algo que se te va a dar. Sin embargo, con la práctica, podrás ver que poco a poco te vas haciendo más diestro. Incluso, si lo deseas, podrías comenzar tu propio negocio, sea dando clases de punto o cruz o vendiendo tus hermosas creaciones.

El trabajo manual es muy valorado por muchos, de hecho, algunos lo consideran un verdadero arte. Si tienes la posibilidad de emplear bien tu tiempo, ¿para qué quedarte sin hacer nada?

El día de hoy estaremos compartiendo contigo la manera cómo puedes comenzar a incursionar en el mundo del punto cruz. También te diremos los recursos que necesitas para comenzar y algunos consejos prácticos que te serán de utilidad.

Instrucciones para hacer punto de cruz

Para muchos este arte podría ser relativamente nuevo, solo porque se lo han visto hacer a sus abuelos. Pero la realidad es otra muy diferente. El punto cruz es uno de los tipos de bordado más antiguos que existen en el mundo entero.

De hecho, no es de extrañar ver algunas obras de arte popular, exhibidas en museos, hechas a partir de esta técnica, en especial en Europa Continental y los países asiáticos.

Con el paso de los años, este tejido ha pasado a ser de una humilde actividad artesanal a una técnica decorativa y ornamental.

Ahora que hemos hablado un poco acerca de sus orígenes, comencemos a entrar en materia y veamos cómo podemos llevar a la práctica esta actividad. Te estaremos hablando sobre diferentes métodos que puedes emplear, por eso presta mucha atención para que puedas determinar cuál emplear y en qué momento hacerlo. Veamos…

El primer método consiste en una técnica para principiantes, la cual es ideal para comenzar a realizar un trabajo nuevo. Solo tienes que hacer un nudo en el extremo del hilo, luego lleva la aguja dese el principio hasta 3cm antes del final aproximadamente, asegurándote de seguir la misma línea donde piensas hacer el bordado.

Después, deberás subir la aguja hasta tu primer punto cruz. Luego, comienza a bordar hasta el nudo, no sin antes verificar que estás cruzando el hilo por la parte de atrás de la tela para que no se vaya.

Cuando se te haya acabado el hilo de tu bordado, corta el nudo cerca de la tela y prosigue con tu trabajo.

Otra técnica sencilla que puedes emplear es, hacerle un nudo al hilo en su extremo y llevar la aguja desde la parte frontal al dorso dejando algunos centímetros del donde iniciaste. Así puedes comenzar a bordar.

Al terminar, solo sube el nudo y córtalo al ras de la tela. Dale la vuelta y teje el hilo entre las puntadas del dorso para poder asegurar tu trabajo.

Puesto que el punto cruz se trabaja en filas horizontales, que van de izquierda a derecha, debes ubicar el cuadrado de la tela y hacer tu primer punto en la parte inferior izquierda y súbela hasta el punto derecho diagonal.

Debes repetir este procedimiento cuantas veces sean necesarias. Al finalizar la fila, regrésate de derecha a izquierda, trazando equis en donde corresponda. Luego, repite la secuencia del bordado hasta concluir el diseño.

Quizás, como te lo estamos explicando con palabras, te parece muy difícil de ejecutar. La razón es que somos personas visuales y aprendemos más a través de lo que vemos. Por eso, si lo prefieres, puedes ver algunos tutoriales para captar mejor.

¿Que necesitas para hacer punto de cruz?

A diferencia de otras actividades, para hacer punto cruz debe salir de casa e ir a una mercería a fin de adquirir lo necesario para bordar. No puedes hacerlo con un hilo y aguja común y corriente y sobre una tela cualquiera. Necesitas unas específicas.

Hablando del caso de la aguja, esta debe ser de punta redonda o también llamada punta roma. El orificio por donde pasa el hilo debe ser lo suficientemente ancho como para que no se maltrate el hilo con el que vamos a bordar.

En el caso del hilo, este puede ser de diferentes materiales, así que tienes más de una opción para escoger. Podrías utilizar el Mouliné, el cual es de 100% algodón y es uno de los más utilizados.

Para un diseño más moderno, puedes emplear hilos metalizados. También están los hilos matizados que van variando de color cada 5cm, según la gama de color que desees emplear.

Otro que puedes utilizar es el perlé, que al tacto es sedoso y satinado. Además, posee un brillo suave y aporta un poco de relieve a tus trabajos.

En cuanto a la tela, esta debe ser plana y con el mismo número de hilos tanto en dirección vertical como horizontal en una medida determinada.

Las telas ideales para bordar a punto de cruz son la Aida, que es ideal para los principiantes debido a que está tejida de manera que forma pequeños cuadrados. También puedes utilizar el lino, el lino de seda, la lugana, que es parecida al lino, o cualquier otra que tenga un patrón similar.

Muchas veces lo que va a determinar cuál utilizar, es el precio. Recuerda buscar la economía ya que eso va a hacer que tengas más ganancias, si quieres vender tus creaciones.

Consejos para hacer punto de cruz

Al momento que estés bordando, debes asegurarte de que el hilo no se enrosque. Claro, es natural que se tuerza, lo que no queremos es que se anude, ya que eso podría darte muchos problemas. Si se tuerce, deja caer el agua libremente y se desenroscará inmediatamente él solo.

Al bordar, debes estar pendiente  que todas las puntadas vayan en la misma dirección. Si notas alguna anormalidad, lo mejor será corregir antes de continuar.

Recuerda que la presión que ejerzas sobre el hilo debe ser la misma durante todo el proceso, de ese modo evitarás que se vea fruncido en algunas partes.

Lo primero que debes trabajar es la zona del diseño, cuando hayas concluido, entonces puedes ocuparte de la parte del fondo. En el caso de los colores, trabaja siempre primero los más oscuros y luego ve con los más claros.

De ser necesario, borda una misma área de un color, luego salta a otra en donde vayas a utilizar el mismo color, así no perderás tiempo cambiando el color del hilo. Esto puede ser más fácil que detenerte a cambiar el hilo y continuar.

Ten mucha paciencia, recuerda que se trata de algo nuevo que estás aprendiendo a hacer. Así como necesitaste tiempo para aprender a caminar, para hablar y para leer, también necesitas tiempo para aprender a hacer punto de cruz.

Recuerda que la práctica es lo que hace al maestro. En esta actividad tendrás muchas gratificaciones con cada puntada. Existen otras manualidades parecidas que te encantarán como el macramé o el crochet.

 

 

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