El arte del dibujo es una práctica muy compleja. Hay muchos factores a tener en cuenta para realizar un buen dibujo. Esta dificultad incrementa a la hora de dibujar una cara. Por eso, en este artículo hablaremos de cómo dibujar rostros y lo que necesitaremos para ello. Seguramente nos interesa saber cómo dibujar la cara de papa noella cara de hello kitty.
Un dibujo del rostro significa va más allá del dibujo, al margen de la calidad y el nivel del mismo. Es conocer a esa persona, sus gestos y sus miradas. Su expresión y la personalidad que podemos ver a través de las gesticulaciones. Para captar la esencia de los rostros que queremos dibujar hace falta observar a conciencia. A parte de ser buen observador, hemos de saber transmitir nuestra idea al papel.

Rostros

En los rostros hay partes que tienen una gran importancia a la hora de hacer el retrato. En este apartado hablaremos de ellas y de las posibilidades para dibujarlas. Las partes de una cara son:
El cabello. Quizás sea la parte que menos dificultad entraña a la hora de inmortalizar. Debemos tener en cuenta su longitud y su forma. Si es ondulado, liso o si está rizado. También es importante el peinado de la persona a dibujar. El tipo de peinado por el que opta nuestro objetivo seguramente vaya asociado a estados de ánimo o determinadas circunstancias. Si está triste lo normal es que no tenga un peinado demasiado llamativo. Si queremos dibujar mientras hace una tarea seguramente tenga el pelo sin peinar o recogido. Es importante el peinado, ya que tiene que coincidir con el estado de ánimo. A menos que busquemos algún otro contraste para mandar un mensaje.

La frente. La frente es una parte muy expresiva de la cara. Cuando gesticulamos suelen salir ciertas arrugas de determinadas formas que pueden indicar nuestras emociones.
Las cejas. Si queremos captar un gesto de la otra persona en concreto, las cejas toman un papel muy importante. Depende en la posición que estén reflejan una actitud u otra.
Los ojos. Quizá es el elemento más difícil de trasladar al papel. Saber dibujar una mirada es digno de un artista. No sólo entran en esta ecuación los ojos. Para formar una mirada también debemos tener en cuenta las otras partes de la zona. Dibujando el tamaño de los ojos y su forma adecuada conseguiremos el toque de realismo. Deberemos saber cómo dibujar un ojo.

Parte media-baja del rostro

Los pómulos. Esta es una parte también difícil, ya que deben estar bien formados y proporcionados. Si queremos dar un toque de realismo podemos valernos de las sombras. Saber utilizarlas puede jugar a nuestro favor para conseguir el efecto deseado.
La nariz. Quizás no es tan expresiva como pueden ser otras partes del rostro. Pero sin duda dibujar la nariz de una determinada forma da mucho realismo. Cuando estamos enfadados o alegres también gesticulamos con la nariz. Aunque sea un poco. Es un mínimo detalle que hay que cuidar para tener todo controlado.
Los labios. Dibujar unos labios tampoco es tarea sencilla. Tienen múltiples formas y tamaños, dependiendo de la persona. Pueden ser labios carnosos o variar el tamaño. Es un buen indicador para reflejar los ánimos de una persona, por eso debemos tener en cuenta cómo queremos dibujarlos.

pasos para dibujar rostros

Instrucciones para dibujar rostros

Es muy importante seguir los pasos en orden, ya que la cara hay que dibujarla por partes. Hemos de hacer líneas de referencia para que los rostros salgan proporcionados. Las instrucciones para tener una base sobre la que trazar son las siguientes:

  1. Visualizar mientras dibujamos o hacerse con la imagen de la cara que queremos inmortalizar.
  2. Trazar un cuadrado y dividirlo en cuatro partes horizontales.
  3. En el interior dibujar un óvalo. Este debe ocupar verticalmente tres cuartas partes del cuadrado.
  4. Alargamos el círculo hasta que llegue a la cuarta parte.
  5. Los dos ojos los dibujaremos a la misma altura de la línea del centro.
  6. Las orejas y la nariz sobre la siguiente línea.
  7. La boca estará ubicada en la cuarta parte. Exactamente en la mitad de esta parte.
  8. Dividir el cuadrado verticalmente en cinco partes iguales.
  9. Con cinco líneas verticales dividiremos el cuadrado. Usaremos de la letra «a» a la «e» para enumerarlas.
  10. El hueco «b» y «d» son para cada ojo. Mientras que el hueco «c» es para la nariz.
  11. La parte de arriba de las orejas y las cejas deberán estar al mismo nivel.
  12. Si trazamos una línea que pase desde el medio del hueco «c» y por los lados exteriores de la nariz sabremos la anchura que ha de tener la boca.
  13. Trazar el cabello. Dependiendo de la forma dibujaremos líneas rectas o curvadas.
  14. Haciendo lo mismo pero esta vez desde el centro de la nariz pasando por el lado externo de los ojos obtendremos la longitud de cejas.

¿Que necesitas para dibujar rostros?

En cuanto a lo que necesitamos para dibujar rostros no debemos preocuparnos, ya que no necesitaremos nada del otro mundo. Si solemos dibujar, probablemente tengamos todo a nuestro alcance. Por otro lado, lo tendremos fácil para conseguir las herramientas en caso contrario. Para realizar el retrato necesitaremos:
  • La imagen del rostro a dibujar.
  • Recordar el gesto que queremos captar en el dibujo y tenerlo presente mientras lo hacemos.
  • Una hoja.
  • Un lápiz y goma. De esta forma tenemos facilidad para corregir los errores, en caso de cometerlos.
  • Una regla. La necesitaremos para dividir por secciones la hoja y mantener las proporciones adecuadas.
  • Hacer la plantilla para desarrollar el dibujo a partir de las referencias que previamente hemos hecho.
  • Práctica para mejorar los diseños.
  • Tranquilidad. Es imprescindible estar concentrados en la tarea, ya que debemos estar pendientes de hasta el más mínimo detalle.

realismo en los rostros

Consejos para dibujar rostros

Si el resultado no es el deseado, no debemos preocuparnos. Es un trabajo que seguramente nos pueda llevar más de un intento. Lo importante es no tirar los dibujos fallidos y concentrarse en los fallos para posteriormente corregirlos. Mantenerse tranquilo y seguir practicando es la clave para mejorar. La constancia nos hace evolucionar. Muy pronto veremos los cambios y los avances que hemos conseguido poniendo en práctica este consejo.

Crear un ambiente idóneo con música de fondo y sin ninguna distracción a nuestro alrededor es vital para sacar nuestro potencial. Una buena idea es silenciar el móvil y no estar en una habitación con aparatos electrónicos. O si hay, al menos que estén apagados.

Si el tiempo y el dinero nos lo permite, podemos optar por ir a clases de dibujo. En estas clases aprenderemos nuevas técnicas, así como puntos de vista y consejos del profesor. Esta es la manera más rápida y efectiva de avanzar, pero está al alcance de todos. Una solución puede ser acceder a vídeos tutoriales en Internet. Si encontramos uno en el que los pasos estén bien explicados, nos quedará mucho más claro y el aprendizaje será más dinámico.

Cuando tengamos decidido sobre quién hacer el retrato debemos tener en cuenta el nivel de cercanía con esa persona. Si la conocemos suele ser más fácil acordarse de todas sus expresiones y gestos. Una buena idea es tener en todo momento del dibujo una foto en la que se pueda apreciar las facciones del rostro. Si nos cuesta recordar la forma en la que gesticula una buena idea sería pedirle un vídeo. O si estamos en posesión de algún vídeo en el que aparezca expresándose, visionarlo hasta captar la verdadera esencia de la cara.

Un error bastante común suele ser dar prioridad a los ojos y la boca. Es dónde percibimos que hay más expresión facial. Pero nuestro primer paso ha de ser crear una buena estructura sobre la que trazar. No debemos dejarnos llevar o permitir que nos distraiga este objetivo. Los primeros pasos han de ser objetivos en cuestión de proporciones. Ya que es muy importante mantenerlas en las cifras adecuadas. Más tarde, cuando tengamos la base hecha podemos personalizar a nuestro gusto o criterio las distintas partes de los rostros.

Cuando hablamos de realismo debemos tener presente que es una percepción representada por nuestros sentidos. La cual está relacionada con la forma en la que vemos a la persona retratada.
Una vez tengamos finalizado nuestro retrato podemos decidir si darle color o dejarlo tal y como está. Un retrato sin colorido puede quedar un tanto más profundo y ensalzar algunos rasgos determinados. Mientras que, si optamos por los colores, quedará más realista y podemos jugar con los diferentes tonos para según qué zonas.

Si tienes un cumpleaños o un evento en el que no sabes qué regalar al protagonista, un retrato es una buena opción. Es un regalo que llevará mucho tiempo y esfuerzo, pero la recompensa es gratificante. Puedes optar por este consejo. Es un presente muy personal en el que le mostrarás la manera en que ves a esa otra persona. Quizás es más apreciado, ya que le estaremos dando nuestro esfuerzo, tiempo y dedicación en forma de retrato.

Hay una modalidad que es pintar el retrato con un bolígrafo bic. Esta táctica requiere de un dominio de las proporciones y una soltura de la muñeca muy avanzada. Para ello deberemos tener unos conocimientos y una práctica lo bastante poderosa como para realizar dicha obra. Podemos ver vídeos sobre esta práctica en YouTube.

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