Los caballos son uno de los animales más bonitos y nobles con los que un ser humano puede tener contacto. Son unos animales que transmiten mucho con la mirada y estéticamente son pura belleza.
Una imagen realmente preciosa es un caballo con un paisaje natural de fondo. Es fácil también aprender a cómo dibujar un árbol para retratar al caballo en plena naturaleza. A mucha gente le gusta dibujar caballos, ya que a es un animal con el que guardamos buena relación. Esta elección nos ofrece muchas posibilidades a la hora de intentar dibujarlos. Una de las variedades es la posición de los caballos. Pueden estar en su postura normal, levantando las dos patas o galopando. Cada una de estas posiciones entraña una dificultad inherente a la postura y entorno.

En este artículo también te detallamos cómo dibujar un caballo

Si queremos dibujar a este valioso animal, antes de elegir la posición o las condiciones del dibujo deberemos aprender a cómo dibujar un caballo, las bases sobre las que actuar y unos consejos para llevarlos a cabo y que nuestra labor sea más llevadera y efectiva.
Es importante también tener en cuenta las proporciones ya que, más o menos, hay unas medidas estipuladas para que el dibujo sea lo más realista posible si ese es el objetivo que se quiere conseguir. Con la ventaja de Internet no hace falta estar frente a un caballo o pasar horas observando en persona uno ya que podemos inspirarnos en cualquier vídeo o foto que encontremos en la web y con el que nos sintamos identificados y motivados para empezar a trazar las primeras líneas de nuestro proyecto.

En este artículo encontrarás algunas instrucciones y pasos a seguir.  También consejos para ir mejorando o adaptando las técnicas necesarias a tu manera de dibujar. Cuando controles dichas técnicas podrás improvisar o variar matices que consideres oportuno.  Lograrás que sean más acordes con tus gustos o forma de expresarte. Para esto necesitarás práctica y ejercicios para dominar en todas sus facetas los pasos a seguir.

pasos para dibujar caballos

Instrucciones para dibujar caballos

Como hemos mencionado en el artículo es importante estar familiarizado con la figura del caballo, lo cual no es ningún obstáculo gracias a Internet y la cantidad de fotos de las que disponemos. A continuación hablaremos sobre los primeros pasos a realizar y las bases sobre las que ir avanzando para tener nuestro dibujo.
Es importante observar y estudiar la anatomía del caballo para tener una imagen clara en nuestra mente a la hora de empezar a dibujar las partes del cuerpo ya lo dibujemos quieto o realizando algún tipo de movimiento.
Si no lo tenemos claro, antes de decidir si queremos que el caballo este quieto, galopando o a dos patas, es importante tener claro cómo representar sus partes del cuerpo ya que es lo principal. Una vez tengamos controladas las formas y las partes del cuerpo del animal podemos escoger una imagen y representarla a nuestro gusto.
Para empezar a dibujar su figura empezaremos por dibujar cada parte del cuerpo por separado utilizando formas fáciles de representar en el papel.

  1. Para la cabeza dibujaremos un círculo ovalado grande y usaremos dos círculos más para el resto del cuerpo. Uno de estos círculos se situará a unos tres centímetros bajo la cabeza y desplazado a la izquierda. El otro círculo mantendrá una distancia de cuatro centímetros respecto al otro círculo y será sensiblemente de menor tamaño.
  2. Con dos líneas uniremos la cabeza y el cuerpo formando así el cuello de la figura.
  3. Conseguiremos la figura de las patas con líneas rectas y pequeños círculos para sus articulaciones.
  4. El hocico estará representando por otro círculo de tamaño considerablemente menor que el de la cabeza.
  5. Una vez dibujada la cabeza podremos dibujarle las respectivas orejas y los ojos. Es importante saber cómo dibujar un ojo así como saber dibujar un rostro. Con esta habilidad sabremos dar más realismo a nuestro dibujo.
  6. Una buena forma de saber la medida del caballo es que, generalmente, cabe en un cuadrado.

 

Este ejercicio es importante ya que el primer objetivo es lograr cierta soltura a la hora de dibujar la figura del caballo de una manera sencilla sobre la que podamos avanzar y dar algunos retoques. Una vez conseguido y finalizado este ejercicio podremos pasar a ponernos manos a la obra con el dibujo de un caballo de aspecto más realista a partir de este trazo.
Con la imagen de un caballo a la vista mientras realizamos el dibujo para tener presente las formas en cada una de las partes sencillamente dibujadas procederemos a perfeccionar cada una de ellas, así como completar los pequeños detalles añadiendo el ojo, la cola o la crin. Para los cascos podemos usar de guía unos triángulos en cada uno de ellos para más tarde darles la forma deseada. Por esto es importante conocer todos los detalles de la anatomía del caballo y sus características.
Una vez dispongamos de la imagen del caballo bastará con darles la forma más realista basada en dicha foto para finalmente elegir los colores. Los colores oscuros ayudan a darle más realismo y sombras al dibujo.
Si queremos añadir un paisaje a nuestro diseño deberemos tener en cuenta antes de empezar con nuestro cometido y combinarlo de la mejor manera, a nuestro gusto, con la figura del caballo.

 

dibujar caballos por pasos

¿Que necesitas para dibujar caballos?

Para conseguir nuestro caballo deseado necesitaremos una serie de herramientas para que nos salga como queramos y estas herramientas son:

  • Un escritorio lo bastante grande para que quepan las herramientas y no estén amontonadas o interrumpan los movimientos de nuestras manos, ya que podría entorpecer los trazos y complicarnos la tarea.
  • Una hoja o folio lo bastante grande para realizar el dibujo del tamaño previamente decidido.
  • Una regla.
  • Un lápiz que usaremos para realizar el boceto. Es importante pintar unas líneas lo bastante intensas como para ser visibles pero lo suficientemente suaves como para quedar ocultas al desarrollar las figuras.
  • Un sacapuntas para tener la punta del lápiz en óptimas condiciones ya que es recomendable que sea capaz de hacer líneas o trazos muy finos y suaves.
  • Una goma para corregir cualquier fallo en el boceto.
  • Colores con las que nos sintamos más cómodos y nos gusten más para ilustrar. Si el color principal es oscuro podremos combinarlos con detalles o «manchas» de color blanco distintivos de algunos caballos.
  • La imagen del caballo que quieres dibujar o sobre el que nos queremos inspirar.

También necesitaremos estar en un espacio dónde estemos tranquilos y sin distracciones ya que es aconsejable estar plenamente concentrado en la tarea para no pasar por alto ningún detalle. Evitar el uso de la televisión o el móvil para estar inmerso en el dibujo.
Si nos sentimos más seguros a la hora de trazar líneas con una hoja cuadriculada porque es más sencillo de medir las distancias y tener referencias entre los objetos y del tamaño total del cuerpo podemos hacer uso de ellas en vez de una hoja. Según vayamos avanzando y desarrollando la técnica podemos optar por el folio en blanco ya que nos quedará más bonito.

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Consejos para dibujar caballos

Tener unas expectativas altas acerca del resultado de tu trabajo es bueno ya que nos impulsa a mejorar, practicar y perfeccionar las técnicas, pero, por otro lado, también puede resultar negativo si se lleva al extremo ya que puede dar lugar a la frustración y finalmente al bloqueo o abandono del proyecto.
Hacerlo de la manera que tenemos pensado o hemos visualizado al primer intento es prácticamente imposible. Todo lleva un proceso en el que podemos mejorar e ir viendo los resultados dibujo a dibujo. Para esto es importante ser constante y no desanimarse ya que los errores o los fallos son parte del camino para aprender.
Conservando todos tus dibujos, por muy malos que parezcan, conseguirás identificar los fallos, las partes a mejorar y lo que está bien dibujado. Llegados a este punto, puedes mantener lo que te gusta y mejorar lo demás. Por eso es positivo nunca tirar los ensayos por muy enojado o decepcionado que se esté con el resultado.
No hay que tener miedo a las críticas ni vergüenza en enseñar tus progresos ya que podrías beneficiarte de consejos o diferentes puntos de vista ya que podrás usarlos en tu beneficio para la siguiente sesión de dibujo.
El entorno en el que realizar la actividad es esencial. Ha de ser un entorno limpio, sin distracciones y óptimo para conseguir estar relajados. Una música que nos conecte con nuestra parte más relajada y segura de nosotros mismos nos ayudará a dar rienda suelta a nuestro potencial.
Nuestra posición durante el ejercicio debe de ser cómoda por lo que una silla de oficina es lo ideal y una mesa lo suficientemente amplía. Estar sentados es la posición ideal ya que tumbados no tendríamos el margen de movimientos idóneo ni para el cuello ni nuestra concentración.
Encontrar nuestro momento en el día es esencial para hacerlo en las mejores condiciones, así como no hacerlo todos los días ya que podríamos caer en una sobrecarga y colapso o cansancio mental. Lo ideal es hacerlo unas tres o cuatro veces a la semana.
Por último una precaución que debemos adoptar es no apoyarnos con las manos en ninguna parte del papel ya que podríamos ensuciarlo o arrugar parte del dibujo.
Con estos consejos lograremos mejorar y desarrollar todas nuestras cualidades para conseguir el toque de realismo o determinar nuestro propio estilo.

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