Tanto si se acerca Halloween como si no, saber decorar una calabaza nunca está de más. La cultura de decorar y pintar calabazas es típica de Estados Unidos. Pero, en este artículo, no vamos a hablar de calabazas de Halloween. Hablaremos de decorar una calabaza en general. Quizás os estéis preguntando para qué íbamos a querer decorar una calabaza si no es para Halloween. Pues, a decir verdad, las calabazas decoradas le pueden dar un toque totalmente nuevo y diferente a tu hogar. Y no solo a tu hogar, sino también a tu jardín.

Además, esta actividad puede llegar a convertirse en un hobby para toda la familia. O para ti solo claro. Esta es una tarea que requiere tiempo y dedicación. Por lo que es perfecta para las tardes aburridas de domingo que no sabes que hacer. Y, cuando termines, no solo se te habrá pasado el tiempo volando. Sino que también tendrás una fantástica calabaza decorada que antes no tenías. Y con esa calabaza puedes darle un aire nuevo a tu casa. Por ejemplo, si tienes unas pequeñas escaleras, tanto dentro de casa como en el jardín o en la entrada, puedes colocar algunas calabazas en los peldaños. Estos son los pequeños detalles que se admiran y se recuerdan cuando ves una casa. Tus invitados y familiares estará deseando ir a tu casa a ver lo bonita que la tienes.

Lo bueno de decorar una calabaza es que no necesitas demasiados materiales. Los utensilios base que necesitas son una calabaza (cuanto más grande mejor), un cuchillo o un cuter y pinturas de varios colores. Luego, en cada idea decorativa necesitaremos algunos materiales más que luego os diremos.

¿Qué hay que hacer antes de decorar una calabaza?

Lo primero que hay que hacer es escoger una buena calabaza. Lo importante para decorar una calabaza de Halloween es que sean muy muy naranja. La calabaza más naranja que encontréis en el mercado. Y nosotros os aconsejamos que escojáis también la más naranja, aunque no vayáis a decorar vuestra calabaza para esta festividad. También tenemos que tener en cuenta que la calabaza no debe tener ningún rasguño o arañazo en la superficie. Además, debemos dejar de lado las calabazas que tengan zonas blandas al tacto o las que tienen zonas de color verde o blanco. Pues bien, una vez tengamos escogida nuestra o nuestras calabazas, podemos continuar con el siguiente paso.

Es importante su limpieza

Debemos coger nuestra calabaza y, sin abrirla aún, lavar su parte exterior. La tenemos que lavar muy bien ya que, de esta forma, conseguiremos que los gérmenes que se encuentran de forma natural en esta hortaliza, desaparezcan. O por lo menos, en su mayor medida. Nos interesa deshacernos de estos gérmenes o bacterias porque son éstos los que causan la descomposición de la calabaza. De esta forma, conseguiremos que nos dure más tiempo y que tenga un mejor color. Después de lavar bien bien la calabaza, tenemos que dejarla secar.

A continuación, cuando veamos que nuestra calabaza esté completamente seca, procederemos a vaciarla. Para hacerlo necesitamos un buen cuchillo o cuter. Si vemos que no corta mucho, podemos afilar los cuchillos. Ahora seguro que cortarán genial tu calabaza. Lo que debemos hacer es cortar una especie de tapadera en forma de círculo en la parte superior de la calabaza. Intentaremos que el corte sea lo más limpio y continuo que podamos para conseguir un buen acabado.

Ahora, lo que debemos hacer es vaciar completamente la calabaza por dentro. Para hacerlo, con ayuda de las manos, retiraremos todo las hebras y semillas que tienen en su interior. Si ves que no te gusta demasiado mancharte las manos, puedes ponerte unos guantes blancos elásticos para proteger tus manos. Una vez que hayamos retirado todo esto, tenemos que quitar la carne de la calabaza. En esta ocasión nos serviremos de la ayuda de una cuchara para obtener toda la carne posible. Tened en cuenta que cuánta menos carne quede dentro, más tiempo tardará en ponerse mala la calabaza. Y, con la carne que hemos sacado, podemos utilizarla para hacer recetas de calabazas riquísimas. Aquí no se desperdicia nada.

Cuando tengamos la calabaza vacía completamente por dentro, es hora de saber cómo decorar una calabaza. Pero antes, es recomendable que dejemos secar muy bien el interior. Por lo que nada de cerrar la calabaza aún.

¿Cómo puedo decorar una calabaza?

¡Calabazas de animales!

Esta es una idea muy original, sobretodo para los niños y los amantes de los animales en general. Para conseguir unas calabazas en forma de animales solo necesitaremos un poco de papel de fieltro y un pegamento adecuado.

Primero, pintamos.

Para empezar, pintaremos el cuerpo del animal, osea, la calabaza. Por ejemplo, si queremos hacer un búho, tenemos que pintar toda la calabaza de marrón o dejarla naranja si tenemos una calabaza un poco oscura. Después podemos añadirles todos los detalles del plumaje del búho. Siempre intentando mantener el diseño lo más simple posible. Porque, a la hora de la verdad, más es menos. Ahora, mientras dejamos secar la pintura, pasaremos a los detalles externos.

A continuación, recortamos las partes del cuerpo.

Para empezar, haremos los ojos. Solo tenemos que recortar la forma de un ocho o un antifaz en un papel de fieltro marrón oscuro. Este trozo será la base de los ojos. Después, recortaremos un círculo de color marrón, pero un tono o dos más claro que el anterior. Tiene que ser lo suficientemente grande como para caber en el antifaz pero que deje un espacio de un centímetro o dos respecto al antifaz. Con esto conseguiremos darle profundidad al ojo del búho. A continuación, tenemos que recortar un último círculo, de un color más claro que el anterior. Y tenemos que hacer lo mismo, dejar uno o dos centímetros entre un círculo y otro.

Ahora, para terminar, recortaremos dos trozos grandes del fieltro más marrón que se convertirán en las alas de nuestro búho-calabaza. Estas alas irán pegadas en los costados de la calabaza, por lo que es mejor si las recortas midiéndolas con la superficie de la hortaliza. Una vez tengamos el tamaño adecuado, podemos recortar los bordes haciendo la forma de las alas. Y, para terminar, recortaremos pequeños trocitos de fieltro de color más claro que harán las veces de manchas decorativas de las alas.

Terminamos nuestra calabaza.

Cuando tengamos todas las partes recortadas, las vamos pegando en la calabaza y habremos terminado. Ahora lo único que queda por hacer es cerrar la calabaza. Para ello, podemos utilizar un poco de vaselina o un pegamento. Ponemos la vaselina en los bordes de la parte superior de la calabaza y colocamos la tapa que habíamos quitado encima. Dejamos secar y ya tenemos nuestra calabaza en forma de animal hecha.

Calabazas que iluminan

Si hay algo mejor que una calabaza decorada es una calabaza decorada con luz propia. Y eso es exactamente lo que vamos a hacer a continuación.

Como en la idea anterior, antes de comenzar a decorar una calabaza, tendremos que vaciarla completamente por dentro y después secarla. Para empezar, podemos pintarla como más nos guste o bien, dejarlas tal y como están. Ya que esta idea se centra más en alumbrar, podemos conseguir un bonito resultado aunque no pintemos la calabaza. Vosotros decidís como os gusta más.

Hacemos los agujeros.

Bien, una vez decididos, tenemos que hacer varios agujeros en la superficie de la hortaliza. Para hacer estos agujeros podemos utilizar un cuchillo o un cuter, pero también podemos usar un taladro eléctrico. Este taladro nos ahorrará tiempo y esfuerzo ya que, además de dejar unos agujeros perfectos, nos da la libertad de jugar mucho más con las decoraciones. Para que esta linternita natural quede bonita, podemos jugar con los diseños de los agujeros y hacer formas. Eso ya se queda a vuestra elección.

Cuando hayamos terminado de hacer todos los agujeros y estemos contentos con la distribución de los huecos, solo tenemos que introducir en el interior de la calabaza unas velas o un pequeño farolillo y tendremos lista nuestra linterna. Echamos vaselina en los bordes de la parte superior de la calabaza y ponemos la otra parte a modo de tapa. Estas calabazas hechas linternas son muy útiles para ponerlas en el jardín y así iluminar la entrada hasta la puerta. Pero las podéis colocar donde os guste más. Quizás sería también una buena idea ponerla en la habitación, para que te alumbre y cree una atmósfera cálida.

Centros de mesa

Nuestra última propuesta es un centro de mesa hecho de calabazas. Para esta ocasión es más recomendable que escojamos calabazas pequeñas, en vez de grandes, porque quedarán mucho mejor. Como siempre, antes de comenzar a decorar una calabaza hay que limpiarla perfectamente por dentro.

Pintamos nuestras calabazas

Nuestra propuesta es utilizar varias calabazas pequeñas y pintar la mitad de las calabazas de negro y la otra mitad de blanco. Antes de pintarlas, esta vez es recomendable cerrar con vaselina la calabaza antes de pintarlas. Esto lo recomendamos porque las calabazas irán pintadas completamente. Pintamos las calabazas y las dejamos secar. Mientras, buscaremos un bol grande o un cuenco grande para decorar las mesas. Tiene que ser lo suficientemente grande como para que quepan las calabazas. De lo contrario, deberemos pintar menos calabazas si tenemos un centro de mesa un poco más pequeño. Para darle un toque final y distintivo, podemos colocarles unos lazos bonitos alrededor del tallo de la calabaza.

Cuando lo tengamos todo listo, solo tenemos que introducir las calabazas en el centro de mesa y colocarlo en el lugar que más queramos.

Para terminar, os dejamos con un consejo. Si queréis que vuestras calabazas decoradas duren más tiempo, se puede hacer una cosa. En un cubo lo suficientemente grande como para que quepa una calabaza, echamos agua suficiente como para que la calabaza quede sumergida. A continuación, echaremos una cucharada de lejía por cada litro de agua que hayamos echado en el cubo. Lo mezclamos para que la lejía se distribuya por todas partes e introducimos la calabaza ya pintada. Deberemos dejarlas sumergidas en esta solución durante al menos dos horas. Cuando haya pasado este tiempo, sacamos con cuidado la calabaza y la dejamos secar al aire. Tened en cuenta que, por ejemplo, en la idea de las calabazas de animales, no podréis sumergir la calabaza con el papel de fieltro pegado. Deberéis hacerlo antes. Con este truco, la pintura será mucho más brillante y tardará menos en desaparecer.

Esperamos que este artículo os haya servido de gran ayuda y que os haya animado a decorar calabazas, no solo en Halloween, sino en cualquier época del año. Este tipo de decoraciones le da a nuestro hogar un ambiente mucho más cálido y acogedor. Es una forma fantástica de personalizar nuestro hogar, al mismo tiempo que invertimos tiempo y dedicación en un bonito hobbie.

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