Tocar el piano es una cosa, pero ser compositor es un talento artístico que se va desarrollando con la práctica desde la creatividad y la disciplina. Como compositor te resultará interesante incursionar en el uso de las armonizaciones basadas en escalas no convencionales, las cuales te brindarán toda una gama de estructuras en sus grados, destruyendo el centro tonal que habitualmente encuentras como tónica. En este artículo aprenderás cómo armonizar con cuatro escalas de estructuras muy distinta a la mayor y la menor que generalmente se conocen.

Las armonizaciones que presentaremos están basadas en cuatro escalas conocidas como la escala árabe, la bizantina, la argelina y oriental. Es un hecho que si usas escalas no convencionales en tus armonizaciones presentarás resultados pocos utilizados en la música comercial; sin embargo, es muy interesante su aplicación para encontrar armonías que no posean centro tonal; esto te dará un estilo de composición único y original en tus creaciones. En este artículo verás cómo dichas escalas rompen con las armonías funcionales.

Las composiciones de música artística atonales han sido compuestas desde 1900 hasta nuestros días. Como compositor moderno puedes sorprender a tu público creando obras en las cuales ellos no puedan predecir ni una nota, simplemente porque no armonizarás con ningún centro tonal. Armonizar con escalas no convencionales es una estrategia que te ayudará a componer tu música atonalmente, pero para esto primero debes conocer un poco más la distribución de las escalas con sus acordes.

Instrucciones para formar acordes con las escalas no convencionales

A continuación veamos cómo están distribuidas estas escalas en su estructura interválica entre sus grados y cuáles estructuras verticales se forman en cada una de ellas:

Distribución de la escala árabe:

  • Tono.
  • Tono.
  • Tono.
  • Medio tono.
  • Medio tono.
  • Tono, y
  • Tono.

Esta escala presenta una estructura con la quinta, la sexta y la séptima bemolada en comparación a la escala mayor. Por otra parte, a la hora de ver qué armonías te brinda esta escala, obtendrás los siguientes acordes de tres y cuatro notas:

Triadas:

  • I: Mayor con quinta bemol.
  • II: Menor con quinta bemol.
  • III: Menor con quinta bemol.
  • IV: Menor.
  • bV: Aumentado.
  • bVI: Aumentado, y
  • bVII: Mayor.

Tétradas:

  • I: Dominante con quinta bemol.
  • II: Semi disminuido.
  • III: Semi disminuido.
  • IV: Menor con la séptima mayor.
  • bV: Aumentado con la séptima mayor.
  • bVI: Dominante con la quinta aumentada, y
  • bVII: Dominante.

De esta manera, al poseer un quinto grado bemolado, no se tiene una gravedad de la tónica, logrando un efecto no tonal y evitando la tradicional armonía diatónica.

La escala bizantina se distribuye en:

  • Medio tono.
  • Tono y medio.
  • Medio tono.
  • Tono.
  • Medio tono.
  • Tono y medio, y
  • Medio tono.

Esto te brinda una segunda y una sexta bemolada en su estructura. Además, te ofrece las estructuras de acordes siguientes:

Triadas:

  • I: Mayor.
  • bII: Mayor.
  • III: Menor.
  • IV: Menor.
  • V: Mayor con la quinta bemol.
  • bVI: Aumentado, y
  • VII: Mayor con la segunda suspendida y la quinta bemol.

Tétradas:

  • I: Mayor séptima
  • bII: Mayor séptima
  • III: Menor con sexta
  • IV: Menor con la séptima mayor
  • V: Dominante con quinta bemol
  • bVI: Dominante con la quinta aumentada, y
  • VII: Mayor con sexta, segunda suspendida y quinta bemol.

Es importante acotar que a la hora de nombrar estos acordes como el séptimo grado con tres y cuatro notas, así como la tétrada del tercer grado, debes hacer uso de las enarmonías para hacer más sencillo denominar su estructura.

La escala argelina está formada por:

  • Tono.
  • Medio tono.
  • Tono y medio.
  • Medio tono.
  • Medio tono.
  • Tono y medio, y
  • Medio tono.

Por consiguiente, obtendrás una estructura poco usual con esta escala, ya que presenta los siguientes acordes de tres y cuatro notas:

Triadas:

  • I: Menor.
  • II: Mayor con la quinta bemol.
  • bIII: Aumentado.
  • #IV: Mayor con la segunda suspendida y la quinta bemol.
  • V: Mayor.
  • bVI: Mayor, y
  • VII: Mayor.

Tétradas:

  • I: Menor con séptima mayor.
  • II: Dominante con la quinta bemol.
  • bIII: Aumentado con séptima.
  • #IV: Mayor con sexta, segunda suspendida y quinta bemol.
  • V: Mayor séptima.
  • bVI: Mayor Séptima, y
  • VII: Mayor con sexta.

En el caso de algunos acordes, también es necesario que uses  las enarmonías para lograr comprender con mayor facilitad algunas estructuras, como el caso del cuarto grado de esta escala. Además, la escala argelina te da una serie de acordes muy interesantes y poco usuales, los cuales fácilmente rompen la sonoridad tonal de los acordes inmersos en ella.

La escala oriental posee la siguiente estructura:

  • Medio tono.
  • Tono y medio.
  • Medio tono.
  • Medio tono.
  • Tono y medio.
  • Medio tono, y
  • Tono.

De esta estructura obtendrás los siguientes acordes de tres y cuatro notas:

Triadas:

  • I: Mayor con la quinta bemol.
  • bII: Aumentado.
  • III: Menor con la quinta bemol.
  • IV: Mayor.
  • bV: Mayor.
  • VI: Menor.
  • bVII: Menor.

Tétradas:

  • I: Dominante con quinta bemol.
  • bII: Aumentado con séptima..
  • III: Disminuido.
  • IV: Mayor séptima.
  • bV: Mayor séptima.
  • VI: Menor con sexta.
  • bVII: Menor con séptima mayor

Al igual que en el caso de la escala argelina, el uso de las enarmonías es requerido para nombrar algunos acordes que se forman en esta escala. Realmente es bastante interesante el uso de esta escala si quieres presentar un estilo anárquico y expresionista con tu música, porque te brindan acordes en grados alterados que usualmente no se encuentran en cualquier composición, pues estos rompen con la gravedad tonal que acostumbramos a escuchar.

Finalmente, es importante que sepas que la escala argelina y la oriental crean acordes no funcionales, de los cuales puedes valerte para encontrar armonizaciones no funcionales a través de estas escalas.

¿Qué necesitas para armonizar desde la atonalidad?

La atonalidad en la composición “destruye”  el vínculo entre tonos y semitonos de una escala, por lo que no necesitas de una tónica y por lo tanto prescindes de un tono fundamental. Principalmente se trata de suprimir el tono fundamental  para que no cause  un cierre o esa sensación de final.

Para componer desde la atonalidad necesitas pensar, sentir y conocer la música tal cual como se presenta en la realidad audible de tu público. Para componer música atonal tienes que estudiar música, demostrar esfuerzo intelectual para comprender los estilos y principios, y con esto como soporte, entonces dejar fluir la creatividad, la inspiración y las ideas.

Ahora bien, no se trata de seguir la onda de una estructura organizada como tal, porque sabemos que el atonalismo se contrapone al tonalismo, se trata de conocer las reglar de un juego que se juega en medio de un caos, pero hasta para que el caos sea caos debe tener principios, porque la “estética” es muy importante en la atonalidad, aunque no parezca.

Consejos para formar acordes con las escalas no convencionales

Un consejo práctico para iniciarte en la composiciones atonales es evitar repetir intervalos o sucesiones de notas para que no puedan provocar sensación de final; es decir, para evadir el tono fundamental

Finalmente, te aconsejamos empezar a componer experimentalmente, sin presiones ni perfeccionismo, pero si que debes leer un poco sobre teoría e historia de la música. Las  escalas que te describimos antes son un gran recurso para encontrar armonías no convencionales y sin centro tonal para tus armonizaciones; no dudes en utilizarlas.

Recuerda que todos el mundo puede tener ideas pero no todos son verdaderos compositores, pues aunque existen métodos matemáticos para “producir” una composición atonal como asignarle unos valores numéricos a cada término de la escala semitonal a partir de una matriz decacofónica, “componer” y “producir” en el arte de la música no es lo mismo.

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