A veces vemos figuras geométricas que nos gustaría intentar, entre ellas el cubo, pero no sabemos cómo armar un cubo. Es por ello que es importante saber qué clase de figura geométrica es y qué podemos hacer con ella. Puede que no sólo tengas dudas de cómo armar un cubo, sino también de con qué puedes armarlo. Pero no te preocupes, aquí encontrarás soluciones a todas esas dudas.

El cubo más conocido a nivel mundial es el cubo de Rubik, existiendo hasta competiciones para resolverlo en el menor tiempo posible. Si tienes curiosidad sobre cómo conseguir resolverlo, te recomiendo que leas Cómo resolver el cubo de Rubik.

Existen muchos tipos de cubos que utilizamos en nuestra vida diaria y no nos damos cuenta. Pero es verdad que cuando nos disponemos a realizarlo en clases de matemáticas o como hobbie, todo se complica. No debemos frustrarnos si empezamos nuestro camino de fabricar cubos, en todas sus vertientes, y no nos sale a la primera. Aprender de nuestros fallos es lo mejor que podemos hacer, eso y aliarnos de una goma.

Si no sabes cómo armar cubos, pues casi que se puede con cualquier material, pero es verdad que con algunos es más fácil que con otros. Los cubos de cartón, por ejemplo, son perfectos para incluir regalos dentro como envoltorio. Pudiendo crear un diseño único para la persona que reciba el regalo, sintiéndose especial.

También puedes hacerlo de papel, a un tamaño gigante, y convertirlo en el dado gigante protagonista de un juego. Los cubos tienen muchas posibilidades, sólo tenemos que darle rienda suelta a nuestra imaginación. Esto conseguirá que le demos más de un uso al cubo que armemos, principalmente, como una manualidad.

Debemos tener en cuenta los beneficios que, jugar al cubo de Rubik o realizar la manualidad de armar un cubo, nos puede traer. Desarrollar el buen conocimiento espacial y que nos ayuda a canalizar el aprendizaje a otras áreas. En el caso del cubo Rubik, también fomentamos la capacidad de retentiva de información y matemáticas.

¿Qué es un cubo? – Cómo armar un cubo

Si echas un vistazo a cubos que ya estén hechos, puede que te dé la sensación de que son muy complicados. Pero no, son muy fáciles de hacer y sobretodo dejan espacio a la creatividad. Es cierto que antes de que nos metamos manos a la obra, es necesario aprender informaciones interesantes sobre los cubos.

¿Sabrías decir cuántos bordes tiene un cubo? ¿Y cuántas caras o vértices tiene? Seguramente que si te preguntamos por calcular el volumen del cubo quizás dudes, pero no te preocupes, no estamos en un examen. Pero son cosas interesantes que está bien saber para compartir con el resto.

Un cubo es una forma tridimensional que presenta todos sus ángulos rectos. Y tiene una altura, un ancho y una profundidad con una dimensión igual. Los cubos tienen 6 caras cuadradas y cuentan con 8 vértices y 12 bordes. A todo aquello que tiene una forma que recuerda a un cubo, se le denomina de forma “cúbica”. El cubo es una forma geométrica que podemos encontrar en otras formas geométricas, con la diferencia de las dimensiones. Es decir, un cuadrado es como un cubo pero en dos dimensiones en lugar de en tres.

A la hora de realizar manualidades donde los cubos sean los protagonistas, podemos utilizar diferentes materiales. El papel, el cartón y la cartulina son los más utilizados con estos fines, por su fácil manejo. En este artículo podrás encontrar cómo hacer un cubo con la técnica del origami. Algo más complicada, pero cuando le coges el truco consigues resultados maravillosos. Para hacer cubos con otros materiales, como papel o cartulina, puedes leer artículos como Cómo hacer un cubo de cartulina o Cómo hacer un cubo.

¿Que necesitas para armar un cubo?

  • Un cuadrado de papel, tiene que tener las mismas medidas por todos lados.
  • Puede ser del color que queramos.
  • Unas tijeras.
  • Lápiz.
  • Goma.
  • Rotuladores o colores para poder crear tu diseño en la parte externa del cubo.

Instrucciones para armar un cubo

  1. Comienza con un doblez: realiza un simple pliegue como si formaras la vela de un barco. Coge la esquina superior izquierda y dobla en forma de triángulo el cuadrado de papel. Una vez quede bien marcado, desdobla y coge la esquina opuesta y dobla hasta que quede igual de marcado, formando otro triángulo. Debe quedarte una X en el cuadrado de papel.
  2. Pliegue de montaña: ahora te darás cuenta de que tienes 4 triángulos pequeños. Deberás coger el triángulo superior y doblarlo por la mitad, como si estuvieses aplaudiendo. Realiza el mismo ejercicio con el triángulo que se encuentra en la parte inferior.
  3. Une todas las partes: una vez hayas realizado el paso anterior, debes poner el triángulo que se encontraba a tu derecha como si se tratase de un sándwich, y los triángulos que doblamos “aplaudiendo” en el paso anterior, quedasen dentro como si fuesen el jamón y el queso. Siendo el triángulo que estaba en la parte izquierda sin doblar, como la tapa inferior de nuestro sándwich.
  4. Ahora tocan los dobleces: en la parte superior de nuestro sándwich, debemos coger cada esquina y doblarla hasta la esquina superior del triángulo. Así crearemos dos pequeños triángulos bien definidos. Una vez los tengas, es el momento de coger las esquinas que están más alejadas del centro, y acercarlas a la raya que separa ambos triángulos que hemos creado hace 10 segundos. Conseguimos dos triángulos más pequeños. Todos estos triángulos debemos remarcalos bien y con presión para que no se deshagan.
  5. Seguimos doblando con energía: llega un momento crucial en nuestro cubo. Ahora debemos coger las esquinas superiores de los triángulos que creamos y que todavía están libres, y doblarlas hacia abajo. Una vez lo hagamos, debemos introducirlas en el espacio que hay dentro de los triángulos pequeños que hemos creado en el paso anterior.
  6. ¡A por el otro lado!: ahora es el momento de, con la parte inferior de nuestro sándwich, realizar los pasos 5 y 6. Con cuidado y sin prisa, si nos equivocamos volvemos a empezar.
  7. Llego el momento de la verdad: en uno de los extremos, te darás cuenta rápido de que se formará un agujero. No te preocupes, por ahí es por donde tendrás que golpear para que tu cubo se forme. Coge por ese sitio donde esté el agujero y aprieta para que veas como se forma tu cubo. Te quedará muy apretado, pero no te preocupes.
  8. Últimos retoques: con tus dedos, redondea todos los bordes de tu cubo para que quede perfecto y añade el diseño que quieras sin apretar demasiado.

Consejos para armar un cubo

  • Curiosea diseños y formas de armar cubos.
  • No desesperes.
  • Inténtalo tantas veces como necesites.
  • No hagas siempre el mismo tipo de cubos, varía materiales y colores, así siempre tendrás curiosidad.
  • Sé creativo y creativa.
  • Busca opciones para que, los cubos que has construído, no se queden sólo en cubos, sino que puedan ser algo más: envoltorios para regalos, guirnaldas, adornos de navidad, etc.
  • Utilízalo como una forma de acabar con tu ansiedad o estrés,ya sea equivocándote mil veces o pintando cubos que ya tengas armados.
  • Comparte tu afición con tus amigos o compañeros, si realizas esta manualidad con más personas, conseguirás disfrutarla el doble.

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