Si pones atención, te darás cuenta de la gran cantidad de colores que existen en el mundo y sus innumerables tonalidades. Habrás notado, además, que los colores producen ciertas sensaciones, emociones y mensajes. Por ello, los artistas utilizan distintas combinaciones de colores a su antojo para lograr este objetivo. Incluso los logotipos de las empresas llevan detrás un minucioso estudio de los colores a utilizar para plasmar unos valores y una identidad determinada.

¿Por qué existen los colores?

No obstante, los colores existen porque nuestro organismo los percibe a través de la luz o energía. La luz se compone de ondas electromagnéticas que activan células especializadas en nuestros ojos. Éstas, llamadas células receptoras del color captan información de las distintas longitudes de onda y las transforman en impulsos eléctricos. Dichos impulsos viajan por los nervios ópticos hasta llegar a nuestro cerebro.

Según las distintas longitudes de onda podemos percibir unos colores u otros. Los colores visibles para nosotros son los que poseen una longitud de onda entre 380 y 770 nanómetros. Así, nuestros ojos pueden diferenciar entre más de diez mil colores, valiéndose también de sus propiedades como el tono, el brillo y la saturación.

En definitiva, las cosas que vemos irradian o emiten la luz que no absorben. Entonces nuestro sistema nervioso interpreta estas ondas electromagnéticas como un color.

La mezcla de los colores se remonta a la antigua Grecia. Sin embargo, quien sistematizó y describió con detalle la teoría del color fue Isaac Newton en su obra Opticks publicada en 1704. Newton observó que la luz blanca puede segmentarse en siete colores esenciales al pasar por un prisma (como se ve en la naturaleza en forma de arcoiris). Además, comprobó que el proceso contrario (proyectar los siete colores) daba lugar a una luz blanca. Más adelante, se descubrió que, de esos siete colores, existían tres colores puros de los que podían surgir todos los demás.

Modelos de representación del color

Antes de dar la definición de color secundario, es importante que conozcas los colores primarios. Los colores primarios, son aquellos que no se pueden obtener combinando otros colores. Son la raíz de los colores secundarios y terciarios. Consisten en amarillo, magenta y cian en la pintura e imprenta y en rojo, verde y azul en la luz de los aparatos electrónicos.

Pero, ¿por qué los colores primarios son diferentes según cómo se presenten? Esto depende del tipo de «sustancia», más concretamente, si es una sustancia que emite luz o no. De esta forma, se han determinado dos modelos de representación del color:

  • Modelo sustractivo o colores pigmento: son los que surgen de sustancias que no emiten luz, sino que absorben o sustraen longitudes de onda para crear un color. Es decir, hace que captemos un color determinado restando longitudes de onda de la luz blanca. A este grupo pertenecen los colores que se usan en el dibujo, en la pintura, en la imprenta, los tintes, etc. Los colores primarios de este modelo son cian, magenta y amarillo (por eso también se denomina modelo CMY, por sus siglas en inglés “cyan”, “magenta”, “yellow”). Su mezcla por partes iguales sustraería todas las longitudes de onda, dando lugar al color negro.
  • Modelo aditivo o colores de luz: por otro lado, en este modelo se agrupan los colores compuestos de luz. Es decir, los que vemos gracias a la luz del sol, focos y pantallas de televisores, smartphones, ordenadores, etc. Como se explicó, cada color emite unas longitudes de onda que los ojos captan y el sistema nervioso interpreta. Esos colores son rojo, verde y azul (de ahí nace el modelo RGB por las siglas en inglés “red”, “green”, “blue”). Si se combinan todas las longitudes de onda, el color obtenido será el blanco (al sumar luz).

¿Cuáles son los colores secundarios?

Se han determinado distintos tipos de colores: los colores primarios, los secundarios y los terciarios. Esta diferenciación se utiliza sobre todo en el ámbito de la pintura y el dibujo, y ayuda a los artistas a crear infinitos colores a través de ciertas mezclas.

Los colores secundarios se pueden definir como los hijos inmediatos de los colores primarios. Consisten en tonalidades perceptivas de color que se obtienen por la mezcla de la misma cantidad de dos colores primarios. Mientras que los colores terciarios, surgen de la mezcla de la misma cantidad de un color primario con un color secundario complementario.

Los colores secundarios, al igual que los primarios, tienen tonalidades distintas según si pertenecen a un modelo de color sustractivo o a un modelo aditivo.

Colores pigmento secundarios

Estos colores dependen de los pigmentos usados, ya que pequeños matices en éstos pueden resultar en distintas tonalidades de colores secundarios. En este proceso influye la calidad de los tintes, las técnicas utilizadas o la forma de impresión.

Una mezcla sustractiva ideal y teóricamente perfecta daría lugar a los colores secundarios rojo, azul y verde. Se lograría mezclando magenta, amarillo y cian en estado puro y en sus tonos más vivos de la siguiente forma:

  • Magenta y amarillo a partes iguales: rojo
  • Amarillo y cian: verde
  • Cian y magenta: azul

Sin embargo, las mezclas reales en pintura combinando los colores primarios dan como colores secundarios al púrpura o violeta, verde y naranja. De esta forma:

  • El púrpura se obtiene mezclando pigmentos de color magenta y cian en partes iguales
  • El color verde se crea combinando amarillo y cian
  • El naranja se obtiene con una mezcla de amarillo y magenta

Por otro lado, en la imprenta, los colores secundarios también presentan ligeras variaciones. Normalmente se utilizan tintas de colores primarios que dan lugar a colores secundarios algo más oscuros y apagados. Así, el magenta y el cian por sus características crearían un púrpura azulado y oscuro. El cian y el amarillo, un verde azulado y opaco, mientras que el amarillo y el magenta producirían un rojo bermellón. Por este motivo, los colores impresos suelen ser menos brillantes que los que vemos en las pantallas y en el mundo real. Incluso existen tonalidades que no se pueden imprimir con exactitud.

En definitiva, usar colores primarios más intensos o más apagados pueden influir en el resultado de nuestros colores secundarios.

Colores de luz secundarios

Estos colores se obtienen mezclando halos de luz de dos en dos de los colores verde, rojo y azul. El resultado serían los colores magenta, amarillo y cian. Se obtienen mediante las siguientes mezclas:

  • Luces azules y verdes: cian
  • Rojas y verdes: amarillo
  • Azules y rojas: magenta
  • Unión a partes iguales de verde, rojo y azul: luz blanca

Si quieres conocer las mezclas de colores secundarios y sus resultados, no te pierdas este artículo.

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