La lana que se le saca a una oveja se debe cardar, estas fibras deben tener una preparación para luego poder ser hiladas; continúa leyendo cómo cardar lana.

Antes de que llegara la famosa  revolución industrial, miles de operarias pasaban bastantes horas cardando la lana manualmente; a medida que ha ido pasando el tiempo, han surgido diferentes opciones, por ello el método que cada persona elija dependerá de varios factores, entre los que encontramos el tiempo del que se disponga, por supuesto el presupuesto y más importante aún, la voluntad.

El cardado de una lana consiste básicamente en irla separando y a la vez estirando, para que luego se puede hilar.

Antes de que comiences a cardar lana, te decimos que como mínimo debes tener cardadores manuales.

Antes de comenzar

Antes de que comiences tu cardado de lana debes escoger bien la fibra y quitar toda la materia orgánica que encuentres en ella; si no dispones de máquina lo puedes hacer a mano; en este artículo nos centraremos en cómo cardar la lana con cardadores manuales, pero si la lana que tienes que cardar es a un volumen muy grande, es bueno que consideres conseguir un cardador de tambor para que puedas poner mucha cantidad de lana.

Lavado

Una vez hayas hecho tu selección procede a lavarla, pues por la parte de adentro de las fibras seguramente hay acumulada tierra u otros elementos.

Deberás llenar una cubeta o un lavado (lavamanos) con agua tibia, ten cuidado de que no esté muy caliente porque de este modo la lana perdería los aceites naturales que tiene.

Toma un jabón líquido para platos que sea de un pH entre los 7 y los 9 y que por supuesto no tenga nada de blanqueador, luego mezcla bien este jabón con el agua. Ahora sí es hora de que metas la lana que tienes en tus manos y frótala un poco. Vacía esta agua y vuelve a llenar con agua tibia para que puedas enjuagar el jabón, debes hacerlo hasta que veas que ya no hay jabón.

Secado de la lana

Toma una toalla, la cual debe ser gruesa, envuelve la lana en ella y luego aprieta, retuerce; saca la lana de ahí y ponla sobre otra toalla seca, esta vez no la envuelvas sino que la dejas secar hasta el otro día.

El Cardado

La compra

Como ya mencionamos, si no posees cardadores manuales debes adquirir dos; pregunta bien por los de lana, pues también existen unos que son para algodón; verás que tienen un mango para poder cogerlos, si no tienes mucha fuerza te aconsejamos comprar los pequeños. Los cardadores son básicamente como unas paletas las cuales están cubiertas de corcho. También verás que los dientes de cada cardador pueden variar, pueden ser más separados o más pegados; te contamos que con estos últimos se hace un poco más difícil el hilado, pero a la vez hacen que la lana quede más fina y bien alineada.

Comienza a cardar

Toma uno de los cardadores manuales y coge una parte de tu lana, ponla de manera que cubra casi que por completo los dientes (aún no tomes el otro cardador).

Ahora siéntate y si eres diestra (o) pon el cardador encima de tu rodilla izquierda; por obvias razones la lana debe estar hacia arriba para poder trabajar con ella. Y debes sujetar el mango con la mano izquierda; si eres zurdo deberás poner el cardador sobre la rodilla derecha,  y sujetar el mango con la derecha.

Ahora toma el cardador que aún no tiene lana con tu mano derecha si eres diestro o con tu mano izquierda si eres zurdo y ponlo con el corcho hacia abajo.

Ahora con el cardador que está vacío empieza como a cepillar el cardador que tienes en tu rodilla, empieza por la parte de adelante del cardador que contiene la lana. Hazlo con suavidad desde la parte de adelante hasta atrás.

No debes hacer mucha presión, el corcho se encargará de coger algunas fibras que se irán hacia el otro cardador.

El proceso se debe hacer hasta que toda la lana quede en el otro cardador.

Refinar la lana

Ahora cambia las cardas y pon la que ya está llena sobre la rodilla, según si eres diestra (o) o zurda (o).

Es un intercambio de cardas para que empieces a repetir todo el proceso; debes seguir haciéndolo, ir cambiando cada vez que un cardador esté lleno y repitiendo todo el proceso hasta que veas que efectivamente ya no hay nada de tierra y la lana quede uniforme.

Una vez termines con tu primera porción de lana, debes seguir con las otras y repetir este mismo proceso hasta acabar.

Al finalizar

Una vez hayas cardado tu lana la puedes enrollar ayudándote de los mismos cardadores.

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