Arreglar una cremallera es una de esas cosas que nunca sabes cuando te van a hacer falta, ya que si aprendes a hacerlo correctamente, vas a poder reparar todo tipo de cremalleras en todo tipo de roturas.

Una cremallera es una especie de sistema para mantener dos telas unidas. Este sistema lleva un sistema de dientes y de deslizador, el cual va uniendo o separando los dientes según convenga. El sistema se usa en multitud de sitios, tales como chaquetas, como vestidos, como maletas y demás, ya que es eficaz y valioso al mismo tiempo.

Aunque este método sea más cómodo que otros como los botones, no es un método perfecto. Muchas veces podríamos tener percances indeseados con las cremalleras, como por ejemplo que se rompan o que deje de funcionar el deslizador.

Esto es más grave de lo que parece, ya que podría desde dejarnos con la chaqueta sin atar en invierno, hasta con la maleta abierta en un Aeropuerto. Por este motivo, arreglar una cremallera es algo importante que nos puede salvar la vida.

Sin duda, si aprendes a hacerlo correctamente, vas a poder emular a nuestras madres, las cuales nos ayudaron con esto cuando éramos niños. Ahora ya somos adultos y ya no está con nosotros en casa, así que debemos aprender y así enseñar a nuestros hijos también .

Las buenas noticias empiezan ahora, ya que arreglar una cremallera es muy sencillo y además hay varias formas de hacerlo, ya que según la gravedad del asunto, habrá formas que sean necesarias y otras que no lo sean tanto. Por ejemplo, si sólo tenemos un pequeño diente roto al fondo, no hará falta cambiar toda la cremallera y también sólo podríamos cambiar el deslizador.

Sea cual sea el caso, nosotros te los vamos a enseñar todos, para que de esta forma, puedas saber paso a paso todo lo que necesitas saber para arreglar una cremallera de la forma correcta.

Instrucciones para arreglar una cremallera

  1. Arreglar cuando se ha atascado:
    Lo que vamos a asegurarnos, es de ir explicando lentamente como arreglar una cremallera, es decir, explicando primero los casos en los cuales se pueden reparar con más facilidad y a continuación, los casos donde haya que realizar reparaciones mucho más complejos. En primer lugar, vamos a tener simplemente una cremallera atascada, en la cual no hay nada roto, pero parece que no pasa de la forma correcta el deslizador por los dientes. Lo que tenemos aquí es un atasco, seguramente, porque la cremallera no está ajustada con el deslizador de la forma correcta. La forma de hacer esto es coger con suavidad el deslizador y moverlo hasta un extremo. Ahora verás como queda un espacio asimétrico. Ahora como mucho cuidado, tira de un lado hasta que quede completamente igualado y así lograr una completa simetría. Ahora que ya está simétrico, desabrocha la cremallera y aprovecha para limpiar todos los dientes, ya que esto puede estar causado por la suciedad de alguno que haya producido atasco. Ahora vuelve a probar la cremallera, para asegurarte de que funciona correcta. Eso si, esto también se puede producir por exceso de cosas en una mochila o maleta, así que en estos casos es normal que se abra, ya que has sobrepasado el espacio y hay demasiada presión. En estos casos, o sacas algo, o lo redistribuyes todo, o no no hay nada que hacer.
  2. Arreglar cuando se ha roto el deslizador:
    El segundo caso más leve es el de cuando se nos rompe el deslizador, el cual es el que abre y cierra la cremallera. Este fallo es leve, pero se debe reparar rápido, ya que mientras esté roto, la cremallera es inútil completamente. Lo primero que debemos hacer para solucionar esto es quitar el deslizador antiguo, algo que vamos a hacer con un alicate o tratando de sacarlo por el extremo de la prenda, aunque sin dañarlo. Ahora hay que conseguir un deslizador del mismo tamaño, el cual se puede conseguir en cualquier tienda de costura. Si tienes alguna duda, lleva la prenda en cuestión y pregunta al dueño de la tienda a ver cual es el mejor deslizador para este tipo de prenda. Una vez que te lo haya indicado, debes proceder a montarlo, algo que harás con mucho cuidado, doblando los dientes ligeramente y metiendo el deslizador por ella hasta que entre adentro. También puedes coger unos alicantes, mover las partes del deslizador que sujetan los dientes, meterlo dentro y luego cerrar para que quede aprisionado, aunque debes tener cuidado porque se podría romper para siempre.
  3. Arreglar cuando se han roto algunos dientes:
    El tercer fallo por levedad y el segundo por gravedad , es la rotura de algunos dientes de la cremallera, algo que hará que por algunos lados quede separada y no cierre de la forma correcta. Lo que tenemos aquí es un fallo que podría dejar inservible la prenda, teniendo que pasar al punto cuatro de poner una nueva. Sin embargo, en algunos casos, se puede arreglar durante un tiempo y puedes así conseguir hacer al menos un pequeño apaño que te ayude a ir tirando.

    1. Extremos:
      Este es el tipo de rotura más leve, ya que podremos arreglarlo rápidamente. Aquí lo que ha ocurrido, es que se han roto los dientes de los extremos, algo que hará que la cremallera se abra en estos. Lo que debemos de hacer aquí, es hacer la cremallera más pequeña, algo que podemos hacer con suma facilidad, quitando el tope de la cremallera y los dientes rotos y desplazándolo hacia adelante. De esta forma, haremos la cremallera más pequeña, pero al menos funcionará correctamente. Coge unas tijeras y corta el tope, así como los dientes rotos, para después coger con pegamento y pegarlo a los otros extremos. Si ha quedado algún trozo de tela suelto, deberás coser para recuperar.
    2. En el centro: Si ha quedado en el centro, la cremallera se va a abrir por esta parte, sin embargo, también tiene solución. Aquí vamos a poner dos topes y a comprar un nuevo deslizador, aparte del que tenemos. Cortaremos los dientes rotos y en su lugar, pondremos los topes, uno para cada zona. En la zona que haya quedado sin deslizador, pondremos el nuevo. De esta forma, habremos dividido una cremallera en dos y podremos seguir usándolo de forma fácil y eficaz.
  4. Reemplazar la cremallera completamente:
    Lamentablemente, hay en ciertas ocasiones en las cuales hay que recurrir a medidas extremas, en esta caso, la de cambiar completamente la cremallera. Lo primero es medir y conseguir una cremallera del mismo tamaño, la cual se consigue en el mismo sitio que el deslizador. Ahora debemos cortar la cremallera rota, para dejar espacio para la nueva. Asegúrate de que el corte sea recto, para así no dañar nada de la prenda. Ahora vamos a poner la cremallera nueva, la cual la vamos a coser a la prenda, algo que normalmente se hace a máquina, pero que puedes hacer a mano si tienes paciencia. Asegúrate de que está cosida y que no se va a salir. Ahora que ya está, tan sólo debemos colocar el deslizador y ya tendremos la cremallera lista para funcionar y poderse utilizar como la anterior, es decir, que ya logramos hacer el remplazo.
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